Triunfo Satisfactorio

Los ahogados suspiros, follándomela se oyeron en escasos minutos en todo el consultorio, encontrándose únicamente mi enferma secretaria cerrando la puerta tocando las ocho de la tarde, este viernes del primer día de verano, gozando su caudaloso y satisfactorio orgasmo la desvergonzada señora Cándida, insistiendo en profundizar el máximo posible mi robusto pene en los […]